Desconexión digital en vacaciones, misión imposible en México

hace 2 horas - MUNDO


La desconexión digital en vacaciones es casi una misión imposible en México, y no es por qué no se desee, es por una cultura que premia la disponibilidad por encima de los resultados. De acuerdo con el estudio Expectativas 2026 y Vacaciones de Rankmi, sólo 40% de los mexicanos logra desconectarse laboralmente en sus periodos de descanso, la proporción más baja de Latinoamérica.

“Si no logramos una verdadera desconexión es justo por la cultura laboral que tenemos y el uso tóxico de la tecnología. Esta cultura del esfuerzo mal entendida, de estar presente y ser el trabajador ‘comprometido’ migró del espacio físico al digital, y tenemos al trabajador que siempre contesta, que tiene ansiedad cada vez que llega una notificación y que desea ser el empleado complaciente”, afirma Erika Villavicencio-Ayub, directora de la firma DserOrganizacional para Latam.

La investigación de Rankmi también evidencia que los trabajadores en México son los que más contacto crónico tienen en vacaciones, un 31% reporta mensajes de trabajo frecuentes durante sus descansos, esa proporción es de 20% en la región.

“Todavía se celebra y se empuja el ser workaholic, decimos orgullosos ‘dormí poco contestando correos’, y ese contexto hace que no nos demos cuenta muchas veces que tenemos esa inercia. En muchos lugares se valora estar disponible todo el tiempo, aunque no sea necesario porque eso es verdad, muchas veces no es necesario”, apunta Ivonne Borden, fundadora y directora de la firma Agregando Valor.

Las especialistas coinciden que las culturas de trabajo que premian la disponibilidad tienden a ser normalizadas, esto dificulta la imposición de límites y genera un entorno en el que la desconexión se vincula con bajo compromiso.

“Genera un sentimiento de culpa, pensamos que no seremos considerados en algunas decisiones, que nuestro jefe sentirá que no estamos comprometidos y entonces nos volvemos en el hiperconectado, aun cuando eso nos afecta en el estrés”, explica Erika Villavicencio-Ayub, también profesora investigadora de la Facultad de Psicología de la UNAM y presidenta del Consejo Académico Nacional del Colegio Nacional de Psicología Clínica para el Trabajo (CONAPSIT).

Una investigación de Expedia publicada en 2021, que indagó sobre el estado de las vacaciones y los motivos para no tomarlas, mostró que casi la mitad de los mexicanos no toma días libres por un sentimiento de culpa al no hacer nada “productivo”; de hecho, un 40% reconoció que siente necesidad de disculparse por disfrutar de unos días libres.

México duplicó el piso mínimo de vacaciones para los trabajadores en 2023, la reforma laboral buscó a través de la mejora del derecho laboral garantizar más tiempo de descanso. Sin embargo, las cifras confirman que el desafío no es sólo legal, es de gestión al interior de las organizaciones.

“Que esté legislado no significa que el cambio sea inmediato como un software que se reinicia. Los cambios en las dinámicas requieren cambios culturales, deben ser internalizados. Mientras sigamos viendo mal el descanso, una reforma legal no marcará la diferencia en la práctica”, asegura Ivonne Borden.

La baja capacidad para desconectarse en vacaciones va más allá de un mal descanso, afecta la salud de las personas, y se convierte en un círculo vicioso porque impacta negativamente el desempeño.

“La dispersión también es parte importante de la vida y la salud, y eso a la larga nos cobra una factura a favor o en contra, a veces no lo vemos hasta que tenemos una enfermedad”, dice Ivonne Borden.

Uno de los problemas de esta dinámica son los efectos en los altos niveles de cortisol. “A mediano y largo plazo eso nos afecta porque no hay recuperación celular, no hay recuperación mental y por ende, tenemos consecuencias. Pensemos que no sólo es la salud mental y física del trabajador, también hay repercusión para la empresa”, expone Erika Villavicencio-Ayub.

Además de esto, agrega, cuando el descanso no es pleno las personas cometen más errores por falta de atención, hay más tendencia a riesgos de trabajo y desapego por resentimiento a los líderes. “Hay una afectación también al clima laboral, el nivel de satisfacción y la productividad, y eso también afecta a la empresa”.

Las especialistas destacan que la desconexión laboral real es un asunto importante y tiene un vínculo tanto con la gestión como con la cultura de trabajo que se adopta, el papel de los líderes es clave para fomentar un descanso real, pero también las políticas internas. El reto sigue ahí: ver la desconexión como un asunto humano y de negocio.