Prensa en alemán: Argentina y los hijos de los desaparecidos

hace 1 hora - ARGENTINA


"Hace 50 años, los militares dieron un golpe de Estado en Argentina y, a partir de ese momento, asesinaron a miles de personas. Algunos todavía siguen desaparecidos", escribe en un artículo titulado "Los hijos de los desaparecidos" el periódico alemán Die Tageszeitung (taz).

El texto del taz prosigue así: "Ramiro Bustillo fue secuestrado en una calle de Córdoba, Argentina. Este obrero de 27 años estaba casado, era padre de dos hijos y estudiaba ingeniería en la Universidad de Córdoba. Tras su secuestro, en octubre de 1977, su paradero se perdió en los campos clandestinos de tortura y exterminio de la dictadura militar argentina, que tomó el poder mediante un golpe de Estado el 24 de marzo de 1976.

Hasta el 11 de marzo de 2026: 'Ha reaparecido la persona desaparecida', anunció ese día el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja. Bustillo es una de las doce personas desaparecidas cuyos cuerpos fueron encontrados e identificados en diciembre pasado por expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el predio donde funcionó el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio 'La Perla', en la provincia argentina de Córdoba.

'Es una alegría inmensa, una avalancha de emociones. Hoy comienza una nueva etapa del duelo', afirma Elena, hija de Bustillo. 'Ya no somos hijos de los desaparecidos. Nos hemos liberado de esa terrible palabra que inventaron para nombrar lo indecible', declaró pocos días antes del 50 aniversario del golpe militar que se conmemora este martes, 24 de marzo.

(…) 'Que digan dónde están': la principal exigencia de las organizaciones de derechos humanos en el 50 aniversario es que los militares revelen finalmente su paradero. Con retratos de los desaparecidos, se denunciará en las calles y plazas del país el pacto de silencio entre los responsables, que hasta el día de hoy impide una investigación completa.

(…) Desde que asumió el cargo, el Gobierno del presidente libertario de ultraderecha Javier Milei ha intentado minimizar el terrorismo de Estado de aquella época con el lema 'memoria completa', y acusa a organizaciones de derechos humanos, como las Madres de Plaza de Mayo, de parcialidad.

'La estrategia del Gobierno consiste en destacar las acciones armadas del grupo guerrillero urbano de izquierda Montoneros y otras organizaciones, y, al mismo tiempo, difundir información parcial y fuera de contexto', critica Marcela Perelman, jefa de investigación del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).

A esto se suma la drástica reducción de la financiación estatal para instituciones que recuerdan a la dictadura, 'justificada no por falta de dinero ni por recortes económicos, sino por motivos ideológicos', añade Perelman".

El diario Der Tagesspiegel se enfoca en un reportaje de la periodista y corresponsal cubana Camila Acosta sobre las protestas que se llevan a cabo en la isla y las demandas de libertad, sobre todo, de los jóvenes cubanos:

"Alarmada, levanté la cabeza al oír lo que mi sobrino de 14 años estaba mirando en su tableta: 'Abajo el presidente Díaz-Canel' y 'Cuba es una dictadura'. Le pregunté cómo había conseguido esos videos, ya que no tenía ni móvil ni acceso a internet. 'Los intercambiamos con amigos en el colegio. Algunos tienen internet y los descargan', respondió. '¿Y qué suelen decir tus amigos?', quise saber. Su respuesta fue inmediata: 'Que tienes que irte del país. No sirve para nada, no hay futuro'. Tuvimos esta conversación en 2024.

En aquel momento estaba muy preocupada. Mi sobrino podía ser expulsado del colegio por ese tipo de contenido, o peor aún. El adoctrinamiento en las escuelas cubanas es implacable. (…)

Recuerdo haber pensado entonces: dado que los jóvenes como mi sobrino representan a la generación en la que se basa la 'revolución' -el proyecto del Che Guevara, así como el de Fidel y Raúl Castro-, entonces la guerrilla comunista del Che y de Castro realmente no tiene futuro.

Hoy, un año y medio después, no me sorprendió ver a gente muy joven en la ciudad cubana de Morón. Allí, a mediados de marzo, manifestantes asaltaron la sede del Partido Comunista y prendieron fuego a los muebles. Las protestas son raras en Cuba. Pero, cada vez más, la ira de muchos aquí está desembocando en violencia: estamos atravesando una de las peores crisis económicas en décadas. Hay escasez de alimentos y medicinas, y la inflación es alta. Desde finales de 2025, se han producido repetidos cortes de luz, que cada vez duran más de varios días.

Durante las protestas frente a la sede del Partido Comunista, a mediados de marzo, uno de los jóvenes manifestantes subió a un mástil e izó la bandera cubana. El mensaje era claro: amamos a nuestro país, pero queremos libertad. La desobediencia civil es la única opción que la dictadura le ha dejado a nuestra juventud. (…)

Tras las protestas en Morón, La Habana reaccionó como de costumbre: el régimen ya ha comenzado a realizar arrestos y allanamientos domiciliarios, aunque se desconoce el número exacto de afectados. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos informó, sin embargo, que al menos 15 personas fueron detenidas arbitrariamente en diversas provincias del país. Otras organizaciones de derechos humanos también advierten sobre un aumento significativo de la represión. (…)

La Habana reconoce que negocia con Estados Unidos debido a la presión interna y externa, pero se niega a hacer concesiones y trata de ganar tiempo. Tiempo que el pueblo, que anhela libertad y prosperidad, ya no tiene."

(cp/ms)