Reducción de jornada laboral: Sólo 18% de empresas en México está lista para el cambio

2026-03-26 11:45:46 - MUNDO


La reducción de la jornada laboral en México será una realidad a partir del 1 de enero del 2027, cuando comenzará la transición, y sólo 18% de las empresas en el país está lista para la implementación, de acuerdo con un estudio de EY. La mayoría de las compañías se encuentra en un estado de “parálisis técnica”.

“Existe una polarización entre la conciencia y la ejecución, quien lo tiene analizado contra quien realmente lo está ejecutando. Ya sabemos qué es lo que viene y qué tenemos en puerta, pero pocos se declaran listos para la implementación, y todo esto a pesar de que tenemos varios años platicando de que va a suceder”, dijo Yeshua Gómez, associate partner de People Advisory Services (PAS) – Rewards de EY México.

Un 44% de las empresas en México se encuentra en un proceso de reflexión; es decir, analizando los cambios. Pero el 38% reconoce que tiene una baja preparación, lo que las posiciona en un riesgo alto frente a la transición.

El miedo al costo de la implementación, la falta de información, el temor a una baja en la productividad y la complejidad de las negociaciones con sindicatos, son los factores que más influyen en la inacción, según la investigación de la firma.

Sin embargo, no hacer nada es una decisión riesgosa, advirtió el especialista. “La inacción tiene un efecto en cascada, como costos, capacidad del talento, riesgo de una mayor probabilidad de incumplimiento y deterioro en la confianza”, dijo Yeshua Gómez durante la presentación de los resultados.

Aunque es baja la proporción de empresas que están listas para la transición a la jornada de 40 horas, hay un grupo de compañías que se adelantó al cambio, un 27% de los empleadores inició desde el año pasado con cambios para adatarse a los nuevos límites de tiempo de trabajo.

Estas organizaciones se concentran en Ciudad de México y Nuevo León y se caracterizan por tres elementos: iniciaron la transformación para impulsar la eficiencia, tuvieron una negociación preventiva e impulsaron el diálogo sindical.

La anticipación y capitalización del cambio como palanca de eficiencia ha dado buenos frutos. Las empresas que iniciaron antes con la transición reportan resultados positivos en satisfacción laboral, atracción de talento y productividad.

Para Gustavo Redondo, socio de PAS de EY México, la reforma de jornada laboral es una oportunidad para mejorar la forma en la que se trabaja. “Esta reforma laboral abona y aumenta la presión de las organizaciones hacia esta transformación y se requiere proactividad para ir un paso adelante”.

Desde la perspectiva de Jacqueline Álvarez, socia de Law - Labor & Employment de EY México, las organizaciones deben comenzar desde ahora con un análisis de los costos operativos para la implementación de la reforma. También es importante identificar los ajustes organizacionales, las negociaciones con sindicatos y cómo será la comunicación con los empleados.

“Vienen discusiones sensibles en relación a jornadas, ingresos, modificación de contratos”, apuntó la especialista. Jacqueline Álvarez subrayó que la transición también es una oportunidad para vincular el cambio con otras normas, como convenios internacionales ratificados por México o la NOM-035 para prevención de factores de riesgo psicosocial.

De acuerdo con la investigación de EY, el reto operativo no es reducir de 48 a 40 horas la jornada laboral, el desafío es disminuir la cantidad de horas extra. El 71% de las empresas encuestadas reconoce dependencia del tiempo extraordinario.

En ese sentido, la firma advierte que no corregir “esta dependencia, puede presionar el margen” de costos de la implementación.

A decir de Yeshua Gómez, este es un desafío que “nos atañe a todos”, hoy es común ver en ofertas de empleo con el tiempo extraordinario como “prestaciones enlistadas”, y también es una realidad que hay trabajadores que buscan horas extras “porque eso les permite tener más dinero en la bolsa”.

“Por eso es un tema que nos atañe a todos, porque el tema del tiempo extraordinario está normalizado como una prestación más. Y algo que tenemos que entender, es que aunque está dentro de la normativa, es para situaciones extraordinarias, para algo que ocurre de manera anómala y requiere más inversión de tiempo. Es parte de un tema estructural, pero es necesario verlo como algo extraordinario, que no forma parte de lo normal en el día a día”, apuntó el especialista.